Camina por cualquier feria, revisa el Instagram de un vecino que vende pasteles o pregúntale a alguien de tu familia si conoce a alguien que «dejó la pega» para emprender. Es casi seguro que la respuesta sea sí. Y no es percepción: según cifras oficiales, casi 2 millones de personas en Chile ya viven de un negocio propio.
Lo que dice la medición oficial
La VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME), elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) junto al Ministerio de Economía, contabilizó 1.998.178 personas microemprendedoras en el país, es decir, trabajadores por cuenta propia o dueños de una microempresa con hasta 10 trabajadores. La encuesta se aplicó entre mayo y agosto, y sus resultados se dieron a conocer en diciembre.
Del total, un 86,8% corresponde a personas que trabajan por cuenta propia, mientras que un 13,3% son empleadores que contratan al menos a un trabajador de forma permanente. La distribución por sexo también deja un dato interesante: un 59,3% son hombres y un 40,7% mujeres, y casi la mitad (45,9%) tiene entre 35 y 54 años, según el propio INE.
Por qué la gente está emprendiendo
Durante años, el relato típico del emprendimiento en Chile fue el de la subsistencia: alguien pierde el trabajo o no encuentra empleo y monta un negocio para parar la olla. Esa sigue siendo la razón más común, pero ya no es la única. La encuesta revela que un 49,4% de los microemprendedores comenzó su negocio por necesidad, mientras que un 34,8% lo hizo tras identificar una oportunidad concreta de mercado.
Ese segundo grupo es el que más ha crecido en los últimos años, y refleja algo distinto: gente que no necesariamente estaba cesante, sino que vio un espacio de negocio y decidió tomarlo. El financiamiento inicial, eso sí, suele salir del propio bolsillo: un 60,4% de los microemprendedores partió con recursos propios, y solo una fracción menor recurrió a créditos bancarios.
La informalidad sigue siendo el punto débil
El dato que más preocupa a los especialistas es que más de la mitad de estos negocios opera fuera del radar tributario. Según el INE, un 54,2% de los microemprendimientos es informal, es decir, no está registrado ante el Servicio de Impuestos Internos ni lleva un sistema contable que separe los gastos del negocio de los del hogar.
Hay, sin embargo, una mejora respecto a la medición anterior: en la EME de 2022, ese porcentaje llegaba a 58,3%. La informalidad, además, no se distribuye parejo entre sectores. Es especialmente alta en actividades primarias como agricultura, pesca y pequeña minería, donde llega a 74,3% en conjunto, y también en construcción (67,9%) y manufactura (63,6%).
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Total de microemprendedores | 1.998.178 personas |
| Trabajadores por cuenta propia | 86,8% del total |
| Microemprendimientos informales | 54,2% (baja desde 58,3% en 2022) |
| Ingreso promedio mensual | $828.612 |
| Inició por necesidad / por oportunidad | 49,4% / 34,8% |
Fuente: VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME), INE y Ministerio de Economía, diciembre de 2025.
¿Cuánto gana realmente un microemprendedor?
El ingreso promedio mensual de quienes viven de un microemprendimiento es de $828.612, aunque conviene mirar esa cifra con cuidado: al ser un promedio, queda influida por los negocios con mejores resultados. Un 76,9% de los microemprendedores gana menos que ese monto, lo que retrata una realidad bastante más ajustada para la mayoría.
Otro dato que rara vez se menciona es la carga de trabajo no remunerado que asumen, sobre todo las mujeres. El INE encontró que un 92,0% de los microemprendedores también participa en trabajo doméstico o de cuidados sin pago, con una brecha marcada por sexo: 95,6% en mujeres frente a 89,0% en hombres, y una jornada total diaria (trabajo remunerado más no remunerado) que en el caso de ellas supera las 11 horas.
Preguntas frecuentes
¿Qué se considera «microemprendedor» en esta medición?
El INE incluye tanto a trabajadores por cuenta propia como a dueños de microempresas de hasta 10 trabajadores, siempre que residan en viviendas particulares del territorio nacional.
¿La informalidad afecta más a algún grupo en particular?
Sí. Es más frecuente entre trabajadores por cuenta propia (60,0%) que entre empleadores, y aumenta notoriamente entre quienes tienen menor nivel educativo: un 75,4% de quienes llegaron solo hasta educación básica se encuentra en la informalidad.
¿Ha bajado la informalidad respecto a mediciones anteriores?
Sí, aunque de forma moderada: pasó de 58,3% en 2022 a 54,2% en la última medición.
Nota de autoría y fuentes consultadas
Artículo elaborado por el equipo editorial en base a fuentes oficiales y medios verificados.
Fuentes: Instituto Nacional de Estadísticas (INE) (10 de diciembre de 2025); BioBioChile (10 de diciembre de 2025).
Bases normativas consultadas: VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME), Instituto Nacional de Estadísticas y Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.
Fecha de última revisión: 9 de septiembre de 2026.
